Un total de 199 municipios veracruzanos lograron pagar anticipadamente un pasivo histórico por concepto de bursatilización de partidas presupuestales federales, con apoyo del Gobierno del Estado.
Extinción de la deuda bursátil
Con un pago de poco más de mil 500 millones de pesos se concretó la extinción de esta obligación, contratada durante el gobierno del priista Fidel Herrera Beltrán. Originalmente fue por mil 208 millones de pesos, pero su estructura financiera —con deuda indexada a UDIS, sobretasas de interés elevadas y retención de participaciones— hizo que los municipios ya hubieran pagado 2 mil 573 millones de pesos. De continuar vigente, habrían tenido que cubrir otros 2 mil 266 millones hasta 2036.
La gobernadora Rocío Nahle García anunció la cancelación total con recursos hallados en distintos fideicomisos, por lo que los municipios no desembolsaron nada. Se recuperaron mil 085 millones de pesos de cuentas fiduciarias, y el Estado aportó 500 millones.
“Recuperamos el dinero. Hoy todos los municipios están liquidados; no tienen que pagar ni un peso. La bursatilización no termina en 2036 ni en 2030: termina hoy”, afirmó Nahle.
Durante la revisión del fideicomiso, el gobierno identificó tres cuentas —de participaciones, soporte y fondo de reserva— que concentraban recursos no transparentados por mil 085 millones de pesos. Tras recuperarlos, se complementó la liquidación con la aportación estatal para extinguir la obligación.
Fue bajo el mandato de Fidel Herrera cuando 199 de los 212 municipios se acogieron a ese esquema para bursatilizar sus participaciones federales, recibiendo por adelantado recursos y comprometiendo las participaciones de varias administraciones.




