La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), presidida por Rosario Piedra, se pronunció enérgicamente contra los fallecimientos de personas migrantes mexicanas ocurridos durante operativos y en centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). El organismo demandó investigaciones para esclarecer lo sucedido y sancionar a los responsables.
Exigencias de justicia
En un comunicado, la CNDH calificó estos casos como hechos de “la mayor gravedad”, pues implican posibles violaciones a derechos fundamentales como la vida, la integridad personal, la salud, el debido proceso y el trato digno de los connacionales detenidos. La Comisión subrayó que la protección de los derechos humanos de los migrantes es una obligación internacional, sin importar su nacionalidad o situación migratoria.
El organismo también respaldó la asistencia consular que México brinda a sus ciudadanos privados de libertad por motivos migratorios, así como el acompañamiento jurídico y humanitario a sus familias. Exigió que las investigaciones sean “prontas, imparciales, independientes y transparentes” para garantizar verdad y justicia.
Crítica a las políticas migratorias estadounidenses
La CNDH expresó preocupación por las políticas de deportación masiva y el endurecimiento de los controles fronterizos en Estados Unidos. Señaló que estas medidas incrementan el riesgo de abusos, como la separación familiar, las detenciones arbitrarias prolongadas, los tratos crueles y la pérdida de la vida.
El organismo llamó a las autoridades consulares y de procuración de justicia a actuar con celeridad, asegurando acceso a la justicia, verdad y reparación integral para las víctimas indirectas. Reiteró que toda muerte bajo custodia estatal debe investigarse con el máximo rigor y transparencia.




