México formalizó su respaldo al protocolo de neutralidad del Canal de Panamá, una vía interoceánica que el gobierno panameño busca blindar ante tensiones globales. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la decisión tras reunirse con su homólogo José Raúl Mulino en la sede del Ejecutivo panameño.
Apoyo a la soberanía panameña
Sheinbaum afirmó que comparte con Mulino la convicción de que los desafíos actuales se enfrentan con colaboración y fortaleciendo las soberanías e instituciones de cada país. El protocolo de neutralidad forma parte de los tratados firmados en 1977 por Jimmy Carter y Omar Torrijos. Allí se acordó la transferencia del canal a Panamá en diciembre de 1999, después de más de 80 años de control estadounidense.
Al menos 40 países se han adherido al protocolo. Este establece que el canal permanecerá seguro y abierto para el tránsito pacífico de naves de todas las naciones, tanto en paz como en guerra, y que no será objetivo de represalias en ningún conflicto armado.
Cooperación más amplia
Además del respaldo al canal, Sheinbaum y Mulino acordaron fortalecer la cooperación en comercio, agroindustria, seguridad, turismo, inversiones e infraestructura. Mulino agradeció el apoyo a la soberanía panameña y calificó el canal como una “herramienta neutral del comercio mundial”. También instó a otros países de la región a sumarse al protocolo.
En abril pasado, Mulino expresó preocupación por el aumento de detenciones de buques panameños en puertos de China, y señaló que Panamá quedó en medio de las tensiones entre Estados Unidos y China.
Importancia estratégica
El Canal de Panamá, de 82 kilómetros, conecta el Atlántico con el Pacífico. Por allí transitan aproximadamente 14.000 buques al año, lo que lo convierte en una infraestructura vital para el comercio internacional. Ante el conflicto en Medio Oriente y el cierre temporal del estrecho de Ormuz, el canal ha adquirido mayor relevancia como ruta segura para la carga marítima global.




