Tras dos días de conversaciones en Roma con mediación de Estados Unidos, Líbano e Israel avanzaron hacia la implementación de zonas piloto en el sur de Líbano, donde las fuerzas israelíes se retirarían y cederían el control al ejército libanés. Así lo informó el miércoles el Departamento de Estado estadounidense.
¿Qué se acordó?
La guerra más reciente entre Israel y Hezbolá estalló cuando el grupo libanés lanzó cohetes contra territorio israelí días después de que Tel Aviv y Washington iniciaran su conflicto contra Irán el 28 de febrero. Desde entonces, Israel ocupa una franja amplia del sur de Líbano. Hezbolá se opone a las negociaciones directas.
El comunicado del Departamento de Estado calificó las charlas como “productivas” y señaló que las partes “acordaron la estructura y las directrices para el proceso de zonas piloto, que se finalizará e implementará en los próximos días”. Hasta ahora, ni Líbano ni Israel han declarado oficialmente sobre el resultado.
Zonas piloto y controversia
Ambos países suscribieron un “acuerdo marco” el 26 de junio, que plantea la retirada israelí del sur de Líbano y pasos hacia un futuro acuerdo de paz. El plan iniciaría con dos zonas piloto donde el ejército israelí cedería el control al libanés, que despejaría esas áreas de presencia de Hezbolá. Sin embargo, la implementación se había estancado.
El presidente libanés Joseph Aoun —quien visitará Washington el 21 de julio— instruyó a su delegación en Roma “para exigir la retirada inmediata de las fuerzas israelíes de las dos zonas piloto antes de cualquier discusión adicional”.
Las zonas generaron polémica porque tropas israelíes no estaban presentes en gran parte del área seleccionada, lo que cuestionó cómo podría darse una retirada. El ejército libanés buscaba zonas más grandes que incluyeran más territorio ocupado.
El Departamento de Estado indicó que tras implementar las zonas piloto, se pasará a “conversaciones técnicas ampliadas… con el objetivo de alcanzar un acuerdo integral entre Israel y Líbano”.
Reacciones
Hezbolá e Irán habían intentado vincular el fin del conflicto libanés con las conversaciones más amplias entre EU e Irán. El gobierno libanés procuró separar ambas vías para negociar un alto el fuego directo con Israel. El grupo armado ha declarado que no acatará el acuerdo ni se desarmará. Funcionarios israelíes, por su parte, planean una ocupación prolongada del sur de Líbano.
En una entrevista con Fox News, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que quiere ver a Israel retirarse del Líbano y del sur de Siria, o “reubicar” sus fuerzas.
“Del sur de Siria y de partes de Líbano, sí, sería bueno salir, creo, y creo que podrían ver que las cosas se calman un poco”, expresó Trump, y añadió: “Tenemos que concentrar nuestra energía en las grandes ligas. Las grandes ligas son Irán”.
Trump también repitió su propuesta de que el presidente sirio Ahmad al-Sharaa envíe fuerzas al Líbano para “encargarse” de Hezbolá. Al-Sharaa ha dicho que Siria quiere mantenerse al margen de la guerra regional y no intervendrá militarmente en Líbano.




