El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció junto a los embajadores de Israel y Líbano un acuerdo marco que describió como un primer paso hacia la paz. El pacto busca desmantelar a Hezbolá y devolver a Líbano los territorios ocupados por Israel durante los combates.
El acuerdo excluye a Hezbolá, que no lo respalda. Hassan Fadlallah, miembro del bloque parlamentario del grupo, advirtió en Al-Mayadin TV que si se impone el pacto “podría desatar una guerra civil”. También calificó el acuerdo como un intento de descarrilar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Un marco con respaldo estadounidense
El Departamento de Estado detalló que el marco crea un proceso para eliminar la amenaza de Hezbolá. Washington facilitará un nuevo “Grupo de Coordinación Militar para Líbano” y comprometió 100 millones de dólares en asistencia humanitaria.
“Para el Líbano, este marco proporciona una vía genuina para salir de una larga crisis”, señaló el Departamento de Estado. “Para Israel, crea una vía verificable para eliminar la amenaza persistente en su frontera norte”.
Los embajadores Yechiel Leiter (Israel) y Nada Hamadeh Moawad (Líbano) firmaron el documento ante Rubio. Leiter afirmó que el destino final es la paz: “Queremos subirnos a nuestro auto en Tel Aviv y conducir hasta Beirut”. Sin embargo, condicionó ese avance al desarme de Hezbolá.
Hezbolá se niega a deponer las armas
El grupo sostiene que solo debe desarmarse al sur del río Litani, cerca de la frontera con Israel, conforme a acuerdos previos y resoluciones de la ONU. Fadlallah reiteró que rechazan las negociaciones directas de Líbano con Israel.
El conflicto más reciente estalló el 28 de febrero, cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel días después del inicio de la guerra entre Israel e Irán. Desde entonces, más de 4.000 personas han fallecido en territorio libanés y al menos 37 soldados israelíes han caído en combate.
Postura de Israel y Líbano
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el pacto como un “gran logro”. En un video, aseguró: “Israel permanecerá en la zona de seguridad en el sur del Líbano mientras Hezbolá no haya sido desarmado”.
Por su parte, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, afirmó que el acuerdo apunta a lograr la retirada israelí de todo el territorio libanés y restaurar la soberanía del Estado. El presidente Joseph Aoun mencionó que la propuesta de “zonas piloto” controladas por el ejército libanés está en discusión.
Las conversaciones directas entre Israel y Líbano avanzan por separado del acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán firmado la semana pasada. El gobierno libanés buscó negociar directamente con Israel para no quedar atado a los intereses iraníes.




