La victoria de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales de Colombia marca un posible cambio en la política ambiental de la región. El empresario, respaldado por Donald Trump, derrotó a Iván Cepeda por apenas 251.000 votos, según resultados oficiales.
¿Qué pasará con la Amazonía?
La selva amazónica, que absorbe dióxido de carbono y frena el cambio climático, enfrenta un nuevo escenario. Alrededor del 40% del territorio colombiano está en la cuenca amazónica. Durante el gobierno de Gustavo Petro, el país se posicionó como defensor de la selva. De la Espriella promete reactivar el sector petrolero, apoyar el fracking y explotar más los recursos naturales.
Elizabeth Dickinson, del International Crisis Group, señaló que muchos gobiernos ahora creen que el desarrollo económico y la conservación pueden avanzar juntos. Sin embargo, ambientalistas advierten que ampliar la producción de combustibles fósiles podría aumentar la presión sobre ecosistemas sensibles.
Perú y Brasil también se suman a esta tendencia. Keiko Fujimori, cerca de ganar en Perú, apoya la minería. En Brasil, la elección entre Flávio Bolsonaro y Lula definirá el rumbo de la deforestación. Cristiane Mazzetti, de Greenpeace Brasil, afirmó: “La administración electa fija prioridades presupuestarias y regula la explotación. El resultado es medible, como lo muestra la tasa de deforestación”.
La minería ilegal de oro es uno de los mayores impulsores de destrucción en la Amazonía. Dickinson agregó: “Es muy difícil estar en desacuerdo con ir tras la minería ilegal, una de las industrias más perjudiciales”. Pero advirtió que los gobiernos suelen centrarse en incautar equipos, sin desmantelar las redes criminales.
Julio Cusurichi, líder indígena en Perú, afirmó: “La biodiversidad y nuestros territorios pueden ayudar al cambio climático. En nuestros territorios hacemos gobernanza para el planeta”. Las organizaciones indígenas denuncian que los gobiernos no los consultan adecuadamente antes de aprobar proyectos extractivos.
Analistas como Sergio Guzmán indican que las preocupaciones ambientales competirán con las económicas. “Muchas preocupaciones sobre emisiones pasarán a segundo plano frente a la autosuficiencia energética”, dijo. También mencionó que la fumigación aérea de cultivos de coca podría reanudarse, afectando a comunidades amazónicas.
En Leticia, el indígena ticuna Arnaldo Rufino expresó su temor: “Eso significa talar los árboles que permiten respirar a la humanidad”. El futuro de la Amazonía dependerá de las decisiones que tomen los nuevos gobiernos en la región.