Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC África) confirmaron un nuevo brote de ébola en la provincia de Ituri, al este de la República Democrática del Congo. Hasta el momento se registran 246 casos sospechosos y 65 fallecimientos, cuatro de ellos confirmados por laboratorio.
Uganda reportó también el deceso de un hombre de nacionalidad congoleña que llegó a un hospital en Kampala tres días antes de su muerte. Las pruebas póstumas confirmaron ébola. Las autoridades ugandesas señalaron que el caso fue “importado” desde el Congo y que todos sus contactos están en cuarentena.
El virus identificado en este brote corresponde a la cepa Bundibugyo, distinta a la cepa Zaire que predominó en brotes anteriores en la región. La OMS indicó que la vacuna Ervebo, eficaz contra la cepa Zaire, no protege contra Bundibugyo ni contra el virus de Sudán. El país cuenta con unas 2.000 dosis de esa vacuna, pero su utilidad en este brote es limitada.
Las zonas afectadas —Mongbwalu y Rwampara— se ubican en una región remota con redes de carreteras deficientes, a más de 1.000 kilómetros de Kinsasa. La movilidad de población relacionada con la minería, la inseguridad y las fallas en listas de contactos aumentan el riesgo de propagación, según CDC África.
“La República Democrática del Congo tiene un sólido historial en la respuesta y el control del ébola”, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, quien añadió que su agencia envió un equipo de apoyo y liberó 500.000 dólares para la respuesta.
CDC África convocó una reunión urgente de alto nivel con autoridades sanitarias del Congo, Uganda y Sudán del Sur, junto con agencias de la ONU y otros países. Estados Unidos también ofreció asistencia, según su director interino de CDC, Jay Bhattacharya.
El médico Gabriel Nsakala, profesor de Salud Pública con experiencia en brotes previos, destacó que el país y los trabajadores sanitarios acumularon enorme experiencia e infraestructura.
“En términos de capacitación, la gente ya sabe lo que puede hacer. Ahora la experiencia y los equipos deben llegar rápidamente”, señaló.
Este es el decimoséptimo brote de ébola en el Congo desde 1976. El más letal, entre 2018 y 2020, causó más de 1.000 fallecimientos en el este del país. El brote que azotó África occidental entre 2014 y 2016 provocó más de 11.000 muertes en toda la región.




