Nuevo brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC África) confirmaron este viernes un nuevo brote de ébola en la remota provincia de Ituri. Hasta ahora se registran 246 casos sospechosos y 65 fallecimientos, principalmente en las zonas sanitarias de Mongbwalu y Rwampara.
El virus del ébola es altamente contagioso y se transmite por fluidos corporales. La enfermedad es grave y a menudo letal. De las 20 muestras analizadas, 13 dieron positivo. Los resultados preliminares sugieren una cepa distinta a la del ébola Zaire, la predominante en brotes anteriores. La secuenciación continúa para caracterizarla mejor.
“Se han reportado cuatro fallecimientos entre los casos confirmados por laboratorio. También se han reportado casos sospechosos en Bunia, pendientes de confirmación”, indicó la agencia en un comunicado.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que la República Democrática del Congo cuenta con una reserva de tratamientos y unas 2.000 dosis de la vacuna Ervebo, aunque esta es eficaz solo contra la cepa Zaire. El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, señaló que su equipo ya está en el terreno y que la organización libera 500.000 dólares para la respuesta.
“La República Democrática del Congo tiene un sólido historial en la respuesta y el control del ébola”, afirmó Tedros.
Este es el decimoséptimo brote en el país desde 1976. El anterior, declarado terminado hace cinco meses, dejó 43 fallecimientos. El brote de 2018-2020 causó más de 1.000 pérdidas humanas en el este, y el de África occidental entre 2014 y 2016 superó las 11.000.
Ituri, a más de 1.000 kilómetros de Kinsasa, enfrenta además violencia de grupos armados como el M23 y las Fuerzas Democráticas Aliadas. La inseguridad, la movilidad minera y la proximidad con Uganda y Sudán del Sur elevan el riesgo de propagación. Por ello, CDC África convocó una reunión urgente de coordinación con autoridades sanitarias de los tres países y socios como la ONU.
Gabriel Nsakala, profesor de Salud Pública con experiencia en brotes previos, destacó la capacidad local adquirida. > “En términos de capacitación, la gente ya sabe lo que puede hacer. Ahora, la experiencia y los equipos deben llegar rápidamente”, señaló.




