La inflación en México sigue a la baja. Según el Inegi, se ubicó en 3.55% anual durante la primera quincena de junio. Esto representa una caída de 0.11 puntos porcentuales respecto a la segunda quincena de mayo.
Con tres meses consecutivos de desaceleración, el indicador se mantiene dentro del rango objetivo del Banxico (3% más/menos un punto). Este nivel es clave para el poder adquisitivo.
Presiones en la inflación subyacente
Sin embargo, persisten presiones. La inflación subyacente —que refleja tendencias de mediano y largo plazo— se ubicó en 4.12%, con un aumento quincenal de 0.19 puntos. Dentro de este rubro, las mercancías subieron 3.65% anual y los servicios, 4.57%.
Inflación no subyacente y estacionalidad
En contraste, la inflación no subyacente se desaceleró a 1.61% anual, impulsada por la caída en precios agropecuarios. Productos como jitomate, huevo y chile poblano registraron descensos relevantes.
El reporte también reflejó movimientos estacionales en servicios turísticos, relacionados con el verano y el Mundial de Fútbol. Transporte aéreo, hoteles y paquetes turísticos aumentaron. Pese a ello, analistas prevén una tendencia favorable hacia el cierre del año.




