El Tricolor cierra invicto y sin goles en contra
La Selección Mexicana completó una fase de grupos impecable. Con el 3-0 sobre República Checa, sumó su tercer triunfo y terminó como líder absoluto. La campaña de Javier Aguirre prioriza resultados sobre espectáculo, y le funciona: 11 partidos sin perder y cero goles recibidos en el torneo.
El Estadio Ciudad de México vibró con 80 mil 824 espectadores. El equipo llegó al último duelo con el boleto asegurado a octavos, lo que permitió rotar jugadores y darle minutos a Memo Ochoa, una petición de la afición.
Los goles llegaron en el segundo tiempo: Mateo Chávez al 55, Julián Quiñones al 61 y Álvaro Fidalgo al 90+4. La victoria no fue brillante, pero sí contundente.
La noche de Memo Ochoa
Al final, Ochoa se quedó solo en el área, apoyado en el manchón penal. Lloró unos segundos hasta que todo el equipo llegó a abrazarlo. Fue su noche, un reconocimiento a más de 20 años de trayectoria.
México logró lo que nunca antes: ganar todos los partidos de la fase de grupos. Las calles de la capital, sus plazas y el Coloso de Santa Úrsula transpiran ilusión. El buen futbol es lo de menos; la efectividad manda.




