La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que el 80% de los nuevos contagios de ébola en el este del Congo surgen de cadenas de transmisión que no han sido identificadas. Es la señal más clara de que el brote avanza más rápido que la capacidad de los equipos sanitarios para rastrear los contactos.
“Quizá el hallazgo más alarmante es que muchas de las muertes notificadas recientemente corresponden a personas que fallecieron en sus comunidades, sin llegar nunca a un centro de salud”, dijo Chikwe Ihekweazu, director de la OMS para emergencias, tras visitar Bunia, una de las ciudades más afectadas en la provincia de Ituri.
Ihekweazu explicó que los pacientes que mueren fuera del sistema hospitalario no pueden ser aislados ni se puede rastrear a sus contactos, lo que acelera la propagación. “Al día de hoy, el 80% de los nuevos casos no está en nuestras listas de contactos”, agregó.
Respuesta rebasada
Hasta el lunes, las autoridades congoleñas reportaron al menos 1.926 contagios y 702 decesos en tres provincias. También se han confirmado casos en la vecina Uganda. El brote, causado por la cepa Bundibugyo —para la que no existe vacuna ni tratamiento aprobado— inició en mayo y fue declarado por el gobierno el 15 de ese mes, tras semanas de propagación silenciosa.
La capacidad de tratamiento en Bunia se acerca a las 800 camas y los laboratorios pasaron de uno a 14. Sin embargo, Ihekweazu señaló: “A pesar de nuestros mejores esfuerzos, no hemos logrado alcanzarla en esta carrera”.
Obstáculos y huelga
La respuesta enfrenta una brecha de financiamiento, ataques a centros de salud, conflicto armado en el este del Congo y desconfianza comunitaria. El lunes, decenas de trabajadores de un centro de tratamiento en el noreste se declararon en huelga por falta de salarios. Un día después acordaron reanudar labores con la condición de recibir pagos en 72 horas.
“Un solo día de huelga ya ha causado daños. Los pacientes no pudieron acceder al centro”, afirmaron en un comunicado, y advirtieron que cualquier pérdida de vidas sería responsabilidad del gobierno si la instalación cierra.
Los ensayos clínicos de tratamiento comenzaron la semana pasada. Además, los Centros para el Control de Enfermedades de EE.UU. reportaron el 11 de julio que un ciudadano estadounidense que trabajaba para una organización humanitaria en el Congo dio positivo al virus. No se dieron más detalles.




