Tregua anunciada por Trump contrasta con ataques en curso
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó el lunes sobre un acuerdo para reducir la intensidad de los combates entre Israel y Hezbolá. La negociación incluyó conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y contactos indirectos con el grupo libanés a través de mediadores. Según Trump, ambas partes aceptaron frenar los ataques y avanzar hacia una desescalada inmediata.
Sin embargo, horas después del anuncio, Israel reportó lanzamientos de misiles desde territorio libanés y ordenó a la población del norte buscar refugio. El gobierno israelí autorizó ataques contra suburbios del sur de Beirut, en medio de acusaciones de violaciones previas del alto el fuego por parte de Hezbolá y una escalada de enfrentamientos en la frontera.
Durante la noche y el día siguiente se registraron bombardeos israelíes en el sur de Líbano que dejaron víctimas mortales y daños en varias localidades. Hezbolá respondió con lanzamientos de cohetes hacia el norte de Israel. Un ataque en la ciudad de Tiro provocó daños severos en un hospital, lo que aumentó la preocupación humanitaria en la región. Ambos bandos afirmaron haber interceptado o repelido acciones del adversario.
En el plano diplomático, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, impulsó una nueva vía de negociación con los gobiernos de Israel y Líbano para mantener conversaciones en Washington. Funcionarios libaneses, incluido el presidente Joseph Aoun, mostraron disposición al diálogo, mientras el titular del Parlamento, Nabih Berri, exige que Israel detenga primero las operaciones militares. Irán, a través de su canciller Abbas Araghchi, insistió en que cualquier alto el fuego debe ser integral en todos los frentes.
La crisis ha dejado miles de víctimas y más de un millón de desplazados en Líbano, mientras continúan los enfrentamientos en la frontera norte de Israel. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión de emergencia. Gobiernos regionales y potencias internacionales advierten que la situación podría escalar aún más si no se consolida un alto el fuego verificable.




