La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que en México hay unos 250 agentes de agencias estadounidenses. Todos deben cumplir la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional. La mandataria descartó una confrontación con Washington y apostó por la diplomacia.
Control y transparencia
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que estos agentes —de migración, inteligencia o seguridad— requieren autorización de un comité del Gabinete de Seguridad. Además, deben reportar mensualmente sus actividades.
Recordó el caso de Chihuahua, donde operaban agentes sin permiso. “Pedimos a la embajada que los retiraran… Y en efecto, dejaron el país”, afirmó.
El problema surge cuando funcionarios de EU ingresan sin notificar. Sheinbaum señaló que solo tienen identificado ese caso.
Vía diplomática, no confrontación
“No buscamos una confrontación con el gobierno de Estados Unidos. Es mejor usar la vía diplomática”, sostuvo. Aclaró que mantener cooperación no implica tolerar violaciones a la soberanía.
Cuando hay actuaciones indebidas, México recurre a notas diplomáticas o contactos directos entre la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Embajada de EU y el Departamento de Estado.
Esta postura aplica también en comercio, seguridad y extradiciones, bajo principios de reciprocidad. “Queremos una buena relación”, concluyó.




