“La relación es federal, no es estatal”
La presidenta Claudia Sheinbaum soltó la bomba en su mañanera. Tras la muerte de dos instructores de la embajada estadounidense y dos agentes chihuahuenses en un accidente, su versión es clara: el gobierno federal no sabía nada.
“No teníamos conocimiento de que hubiera un trabajo directo entre el estado de Chihuahua y personal de la embajada”
Ahí lo tienen. Un operativo para desmantelar laboratorios ilegales se ejecuta en territorio nacional, con personal extranjero, y según Palacio Nacional, fue una decisión exclusiva del gobierno estatal. Suena familiar, ¿no?
Revisando protocolos rotos
Sheinbaum pidió información a la administración de Maru Campos y… al gobierno de Estados Unidos. Porque claro, cuando mueren sus agentes, también hay que preguntarles a ellos qué hacían ahí.
“Se revisa si hubo una violación a la ley de seguridad nacional”
El marco está muy bien establecido, según ella. Los estadounidenses en labores de seguridad en México tienen que actuar bajo un protocolo. La pregunta obvia que nadie hizo hoy: ¿Y si no lo hicieron? ¿O si el protocolo es tan flexible que permite operaciones sin que el centro se entere?
Su gabinete de Seguridad lleva desde ayer en contacto con la embajada. Pero la presidenta ni siquiera confirmó a qué agencia pertenecían los instructores fallecidos. Eso, dice, “tiene que dar información la embajada”.
Nos quedamos con la misma sensación de siempre: una coordinación que se descoordinó, unos protocolos que se saltan y una amnesia institucional conveniente cuando las cosas salen mal. La historia se repite, solo cambian los nombres en los comunicados.




