Operación diplomática en zona caliente
La cancillería mexicana reporta que ya sacaron a mil 240 personas de países del Medio Oriente. La mayoría eran turistas atrapados cuando estallaron los enfrentamientos. Usaron rutas seguras y aprovecharon ventanas en el cierre aéreo.
Los evacuados estaban repartidos entre Emiratos Árabes Unidos, Israel, Bahréin, Líbano, Arabia Saudita, Jordania, Irán y Catar. Una lista que refleja lo extendido del conflicto.
¿Y ahora qué sigue?
El mensaje oficial es claro: la seguridad es lo primero. En un comunicado, la SRE afirmó:
“El fortalecimiento de las medidas de seguridad seguirá siendo la prioridad… Salvaguardar la integridad física tanto de nuestras y nuestros connacionales, como la de todas las personas que laboran en nuestras representaciones”.
Para coordinar esto, el canciller Juan Ramón de la Fuente se reunió virtualmente con todos los embajadores de la región. La instrucción fue directa: redoblar esfuerzos y mantener contacto estrecho con las autoridades locales.
Detrás de estas declaraciones hay una realidad complicada. Las embajadas están operando en modo crisis, algunas desde ubicaciones temporales como la de Irán, que funciona desde Azerbaiyán.
Si necesitas ayuda o conoces a alguien que la necesite, estos son los contactos clave:
- Embajada en Israel
- Embajada en Jordania
- Embajada en Qatar
- Embajada en Arabia Saudita
- Embajada en Kuwait
- Embajada en EAU (Emiratos)
- Embajada en Líbano
- Oficina de Representación en Palestina
- Embajada en Irán (operando desde Azerbaiyán)
- Embajada en Azerbaiyán
En la sala virtual de esa reunión crucial estaban los pesos pesados del servicio exterior: desde la subsecretaria María Teresa Mercado hasta los embajadores sobre el terreno como Mauricio Escanero Figueroa (Israel) y Luis Alfonso de Alba (EAU).
Son nombres que normalmente no salen en los titulares, pero hoy son la línea vital para cientos de familias mexicanas atrapadas lejos de casa. La diplomacia, cuando funciona, se parece más a logística extrema que a protocolo.




