Amenazas contra corresponsal
Tras el homicidio de Francisco Alejandro Leyva Aguilar, el corresponsal de Proceso en Oaxaca, Pedro Matías Arrazola, fue intimidado mediante redes sociales. Le advirtieron que sería el siguiente.
Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y la ONU exigieron investigar las amenazas y otorgar garantías de seguridad. La Fiscalía de Oaxaca desplegó dos agentes para su resguardo, y la policía estatal realiza rondines cerca de su domicilio.
“Yo no me enteré hasta que me hablaron de Reporteros Sin Fronteras y después de la ONU, pero no le hice mucho caso (…). Mejor bajo perfil”, declaró Matías.
El periodista explicó que evitó difundir las amenazas para no desviar la atención del caso de Leyva. No obstante, colegas le recomendaron no minimizar el riesgo, en un contexto de agresiones crecientes contra la prensa.
Dos años atrás, sujetos lanzaron bombas molotov con clavos a su vivienda, sin causar lesiones. Ese ataque lo obligó a salir del país por seis meses. Dieciséis años antes fue plagiado y torturado.
“No estoy con miedo. Soy creyente. Tengo una misión en esta vida y será hasta que Dios lo decida”, afirmó.
Matías presentó denuncia por amenazas ante la Fiscalía estatal. Se inició su incorporación al mecanismo de protección federal.
“Si nos callamos, habrán logrado su propósito. Como reconocimiento a Alejandro Leyva, seguiré en la misma línea crítica”, sostuvo.
Protesta en la Guelaguetza
Familiares y amigos de Alejandro Leyva protestaron durante el desfile de delegaciones de la Guelaguetza. Con lonas, pancartas sobre el techo de una casa y vestidos de negro, exigieron justicia.
“Somos familia de Alejandro y pedimos justicia para mi tío. Sabemos la situación del país. No es solo Oaxaca, es todo el país. Por favor, únanse a nuestra causa”, expresaron los manifestantes.




