2 mil millones de dólares y un memorándum: ¿sueño o espejismo?
El gobierno de Hidalgo y la empresa canadiense SICC firmaron un papel en Toronto. Un memorándum de entendimiento para un polo industrial en Zapotlán. La cifra suena bonita: 2 mil millones de dólares. Pero ya sabemos cómo terminan estos cuentos.
“Esta alianza permitirá generar empleos especializados y de alto valor agregado” — Carlos Henkel Escorza, secretario de Desarrollo Económico.
¿Empleos? Claro, siempre los prometen. Farmacéutica, dispositivos médicos, aeroespacial. Suena a Silicon Valley versión hidalguense. Pero el escepticismo no es gratis: llevamos décadas viendo cómo los grandes anuncios se diluyen en reality checks.
Lo que no dijeron
- ¿Cuándo empieza realmente la construcción?
- ¿Qué garantías hay de que los 2 mil millones lleguen completos?
- ¿Y el impacto ambiental en Zapotlán?
La firma la encabezó Henkel por Hidalgo y Babak Arefpour por SICC. Bonita foto. Pero un memorándum no es un cheque. Es una carta de intenciones, un “tal vez” con traje.
El gobernador Julio Menchaca se juega su narrativa de desarrollo. Ojalá esta vez no sea otro caso de inversión que se queda en promesas. La historia reciente está llena de esos expedientes.
Por lo pronto, toca esperar. Y mientras, seguir preguntando: ¿dónde está el dinero real, no solo el que suena en los titulares?




