¿Más casas o más cifras? El anuncio de vivienda en Colima
El Infonavit y la Conavi anunciaron hoy un aumento en su meta de construcción para Colima. Pasaron de 13 mil a 19 mil viviendas prometidas para este sexenio. La noticia llegó envuelta en el habitual despliegue de números redondos y ceremonias de entrega de llaves.
La inversión, dicen, es de 11 mil 400 millones de pesos. Generará empleos y beneficiará a miles. Edna Vega Rangel, de Sedatu, lo presentó durante la mañanera presidencial. Declaró que hay un “avance del 20%” de la meta sexenal. Este año terminarán 7 mil 500 casas.
“El derecho a la vivienda existe en la Constitución (…) desde hace 40 años, pero era un derecho que prácticamente se había quedado ahí en el papel”, dijo Indira Vizcaíno Silva, gobernadora de Colima.
Su comentario es un dardo directo a administraciones pasadas. Criticó la época en que “los allegados al poder” construían viviendas lejanas y deficientes. Ahora, prometen que las Viviendas para el Bienestar serán accesibles y bien ubicadas.
Octavio Romero Oropeza, director del Infonavit, entregó simbólicamente llaves a Rafaela, una madre soltera. Destacó detalles como techos altos y varias habitaciones. La narrativa oficial es clara: esto es parte de una “visión transformadora”.
Pero aquí está mi bisturí: aumentar una meta sobre el papel es fácil. Lo complejo es garantizar calidad, ubicación y que no se repitan los errores del pasado. La memoria es frágil, pero los precedentes legales y urbanísticos están ahí.
Celebrar una llave es emotivo. Construir ciudades funcionales y con servicios requiere más que discursos y fotos para redes sociales. Veremos si estas casi 20 mil promesas se materializan en hogares dignos, o solo en estadísticas para el siguiente informe.




