La inflación en México supera las expectativas con un repunte significativo
El panorama inflacionario en México mostró un dinamismo inesperado en noviembre, registrando un incremento anual del 3.8%, según los datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta cifra no solo supera el 3.57% observado en octubre, sino que se colocó por encima de las proyecciones de los analistas del sector financiero, cuya mediana se situaba en un 3.68%. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) experimentó un aumento mensual del 0.66%, marcando el avance más pronunciado en lo que va del año y la tasa más alta para un mes de noviembre desde 2021.
Factores clave detrás del incremento de precios
El comportamiento del indicador general estuvo impulsado por presiones específicas en ciertos rubros. El factor de mayor impacto fue el precio de la electricidad, que se disparó un 20.70% mensual debido al fin del programa de tarifas de temporada cálida en once ciudades. En el sector alimenticio, productos como el chile serrano (+24.76%), la calabacita (+17.05%) y el jitomate (+14.34%) presentaron alzas considerables. También contribuyeron al alza los servicios profesionales (+10.93%), el transporte colectivo (+4.9%) y los precios en establecimientos de comida como loncherías, fondas y taquerías (+0.82%).
Por el lado contrario, algunos productos atenuaron el incremento general con bajas en sus precios. Destacaron el limón (-7.46%), el aguacate (-7.28%), el ron (-5.43%) y la naranja (-3.97%).
Análisis de la inflación subyacente y no subyacente
La inflación subyacente, considerada un mejor indicador de la tendencia de mediano plazo al excluir productos de alta volatilidad, también mostró un repunte preocupante. Su tasa anual se ubicó en 4.43%, por encima del 4.28% de octubre, con un incremento mensual del 0.19%. Al desagregar este índice, los precios de los servicios aumentaron un 0.39% mensual (4.49% anual), mientras que los bienes mercantiles registraron una ligera contracción mensual del 0.03%, aunque mantienen una tasa anual del 4.43%.
Por su parte, el Índice de Precios no Subyacente, que agrupa a los productos agropecuarios y a los energéticos, presentó un avance mensual considerable del 2.28%, llevando su tasa anual al 1.73%. Dentro de este rubro, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron un 2.97% en el mes. Finalmente, el Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo, que mide 176 productos y servicios básicos, registró una variación anual del 3.93%, indicando una presión persistente sobre el poder adquisitivo de los hogares con menores ingresos.
Este repunte conjunto de los indicadores general y subyacente sugiere que las presiones inflacionarias en la economía mexicana son más amplias y persistentes de lo anticipado, un dato que sin duda será analizado con detenimiento por la autoridad monetaria para sus próximas decisiones de política.
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