‘Es muy poco’, dice Sheinbaum sobre el repunte inflacionario
El dato llegó frío, como cada mes. El INEGI informó que la inflación general subió a 3.79% en enero, un repunte desde el 3.59% de diciembre. La cifra cruda, sin maquillaje.
Pero en Palacio Nacional, la narrativa oficial eligió otro ángulo. La presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada este lunes sobre el aumento de 0.38% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor.
“Es muy poco, bajó en diciembre y ahora hay un .1 en realidad que aumentó”, dijo.
La pregunta persistió: ¿Sigue por debajo de lo esperado por el mercado? Su respuesta fue breve y contundente.
“Sí, sí. Está bien, no tiene problema”.
Mientras tanto, los números cuentan otra historia paralela. La inflación subyacente—esa que excluye energéticos y alimentos frescos para medir mejor la presión persistente—se ubicó en 4.52%. Casi un punto porcentual por encima del promedio general.
Un dato que suele pasar desapercibido en las conferencias mañaneras, pero que los economistas observan con lupa. Porque ahí, en ese núcleo duro de precios, es donde se cuece la verdadera tendencia.
La memoria es frágil en economía. Hace apenas unos años, cualquier repunte por encima del 3% generaba alertas y planes de contención. Hoy se califica como ‘muy poco’. Los marcos de referencia tienen esa curiosa elasticidad según quien los maneje.
Lo que no cambia es el efecto en los bolsillos. El índice general llegó a 143.588 puntos. Una cifra abstracta hasta que se traduce en la cuenta del supermercado o en la bomba de gasolina.
Sheinbaum optó por el mensaje tranquilizador: no hay problema. Los datos del INEGI simplemente existen, esperando a que cada quien les dé el peso—o la levedad—que considere oportuno.




