El acuerdo está hecho, ahora viene el texto
Claudia Sheinbaum lo confirmó sin rodeos. Ya hay un pacto con los partidos aliados de Morena, el PT y el Verde, para avanzar con la reforma electoral que su gobierno enviará al Congreso. El mes es febrero. El reloj ya está en marcha.
“Sí, va a haber, mi objetivo es tenerla para la próxima semana, pero lo que es seguro es que es en febrero, vamos a ponerlo así. En el mes de febrero se enviará al Congreso”, afirmó la presidenta.
Cuando le preguntaron directamente si existía ese acuerdo político, su respuesta fue aún más cortante: “Sí”. Nada más. Un sí que carga con todo el peso de una mayoría legislativa lista para actuar.
¿Y qué pasa con el dinero sucio en las campañas?
Aquí viene uno de los puntos calientes. Sheinbaum asegura que la iniciativa fortalecerá la fiscalización del dinero que llega a partidos y campañas. Promete más ojos sobre cómo se gasta cada peso, no solo cuánto se recorta.
“Sí, sí, significa más fiscalización. Y también en qué se usan los recursos, no solo la disminución, sino en qué se usan los recursos, que también es importante”, explicó.
La mandataria rechazó que reducir el financiamiento público abra la puerta a más dinero ilegal. Dice que habrá otras medidas de contención, pero esas… esas las conoceremos cuando veamos la letra chica del proyecto.
Por ahora, el mensaje es claro: el Ejecutivo envía la pelota al Congreso y espera que los legisladores definan los tiempos. Un gesto de respeto a la división de poderes… o una forma muy diplomática de decir que la coalición gobernante tiene todo bajo control.




