El último ensayo antes del gran estreno
Claudia Sheinbaum está en el backstage, haciendo los ajustes finales al guión. Su reforma electoral podría llegar al Congreso este miércoles. Y hay dos escenas que, según ella, no se pueden cortar.
La presidenta admitió que el borrador original tenía elementos que sobraban. Cosas que podían hacer parecer que quería regular todo en redes sociales.
“Había cuestiones en algunos artículos que no tenían que ver con lo electoral […] cuando se trata, por ejemplo, de que si se usa inteligencia artificial en una campaña tiene que decir en grande ‘inteligencia artificial’, lo plantearon en un artículo que no era electoral. Yo ya no estoy de acuerdo”, explicó.
Los dos actos principales que no se negocian
Primero: adiós a las listas plurinominales. Esas donde las cúpulas partidistas deciden quién entra al Congreso sin pasar por el voto directo. La representación proporcional se mantendría, pero los ciudadanos elegirían a las personas.
En el Senado, propone mantener la elección por mayoría y primera minoría, eliminando también la lista plurinominal.
Segundo: recortar la taquilla del espectáculo político. Menos dinero para partidos, menos presupuesto para el INE y sueldos más bajos para diputados locales.
“Que no cueste tanto. Que los partidos no tengan tanto dinero, que el INE no tenga tanto dinero, que los diputados locales no ganen tanto”, sostuvo con contundencia.
También plantea que los mexicanos en el exterior puedan votar por diputados de representación proporcional.
El reparto no está completo… y algunos actores protestan
Sheinbaum reconoce que la coalición oficialista (Morena, Verde, PT) está unida. Pero sabe que otros partidos -PAN, PRI, Movimiento Ciudadano- no están felices con perder sus listas ni sus recursos.
“Hay partidos, todos, de hecho […] ni el PAN, ni el PRI, ni MC están de acuerdo que les quiten sus listas”, indicó.
Pero ella tiene su papel claro y lo va a cumplir hasta el final.
“Yo la voy a presentar; si no se aprueba, no se aprobó, pero yo cumplí con la gente”, expresó con un tono de quien ya entregó su mejor actuación sin importar la crítica.
Recordó que esta reforma es uno de sus 100 compromisos. Otros puntos -como prohibir el nepotismo y la no reelección- ya fueron aprobados para aplicarse en 2030.
El telón se abre… ¿y después qué?
Sobre las alianzas rumbo a 2027, dijo que esa decisión le toca a Morena y a las fuerzas políticas. A ella le toca presentar esta iniciativa.
Con una frase digna de un drama político cerró su intervención:
“Si decido, me critican por autoritaria; y si no decido, también me critican. A unos les toca decidir una cosa y a mí me toca decidir otra”.
El guión está listo. Los actores en sus posiciones. Ahora solo falta ver cómo reacciona el público… es decir, el Congreso.




