El guion se reescribe en el Senado
La obra maestra legislativa de Claudia Sheinbaum, su llamado “Plan B”, está recibiendo un drástico reescritura en las comisiones del Senado. Y no son cambios menores. El presidente de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, lo dejó claro: van a moverle “una coma, un punto y muchas palabras”.
La pieza central del drama es la revocación de mandato prevista para 2027 o 2028. La versión original dejaba una puerta abierta peligrosa: que la propia presidenta pudiera hacer llamados al voto.
“No se puede convocar a que ella llame al voto, pero ella puede decir la importancia de lo que es el proceso”, explicó Cantón Zetina.
La diferencia es abismal. Puede hablar del proceso, pero no puede decir cómo votar. El senador morenista fue contundente: con el nivel de popularidad que tiene Sheinbaum, sería una ventaja indebida. Se trata de garantizar que el ejercicio sea democrático y equitativo.
Un efecto rebote en los municipios
Pero hay otra trama en esta historia. La iniciativa también tocaba el número de regidores en los ayuntamientos, buscando austeridad. Sin embargo, el texto actual tiene un efecto contrario.
Establecer un mínimo de siete regidores obligaría a muchos municipios pequeños a aumentar su planilla, no a reducirla. Y eso significa más gasto público.
“Hay cabildos que tienen hasta 19 regidores, con prestaciones impresionantes”, señaló el legislador.
Por eso, la modificación busca un punto medio: evitar tanto el crecimiento innecesario como los excesos actuales. Redefinir los parámetros para que la austeridad no sea solo una palabra bonita en el discurso.
Las comisiones dictaminadoras se reúnen este lunes. El mensaje del Senado es claro: recibieron el borrador, pero la versión final será muy diferente. En el teatro de la política, hasta los protagonistas deben seguir las reglas del escenario.




