Las posibles modificaciones al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no podrían implicar cambios sustantivos sin la autorización del Congreso estadounidense. Así lo señalaron especialistas del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce).
Implicaciones de los cambios
Kenneth Smith Ramos, presidente del Comité Técnico Bilateral México-Estados Unidos del Comce, indicó que las propuestas de la Casa Blanca sobre reglas de origen y otros capítulos del tratado podrían enfrentar resistencia entre legisladores demócratas. Por ello, pidió no adelantar concesiones durante la negociación hasta contar con garantías sobre la reducción de aranceles.
El especialista destacó que el T-MEC sigue vigente y representa certeza para las empresas de la región. Consideró necesario que los sectores económicos estadounidenses expresen su rechazo a cualquier medida que afecte de manera estructural el acuerdo.
Acciones del Comce
Smith Ramos afirmó que, aunque Estados Unidos mantiene presión mediante amenazas comerciales, las posibilidades de que abandone el tratado son prácticamente nulas. No obstante, reconoció que las revisiones anuales generan incertidumbre para inversionistas y empresas que dependen de reglas estables.
Representantes del Comce señalaron que la continuidad del T-MEC hasta 2036 debe verse como un aspecto positivo. Advirtieron que México y Canadá comparten la dependencia del mercado estadounidense, por lo que será necesario fortalecer la relación comercial y mantener una estrategia de negociación que proteja la integración económica de Norteamérica.
Las revisiones anuales del T-MEC generan incertidumbre, pero la vigencia extendida hasta 2036 ofrece un horizonte de estabilidad si se maneja con un enfoque estratégico.




