Ataques aéreos de Estados Unidos en Irán
La reciente ofensiva de Estados Unidos contra objetivos en Irán desató una nueva escalada en Oriente Medio. Teherán respondió con misiles hacia países del golfo Pérsico aliados de Washington, lo que encendió las alarmas en la región. Los sistemas de defensa aérea se activaron en Baréin, Kuwait, Qatar y Jordania.
El presidente Donald Trump justificó las acciones como respuesta a ataques iraníes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz. Advirtió que cualquier nueva agresión recibirá una respuesta “mucho peor”. Aunque aseguró no buscar una guerra prolongada, dejó abierta la posibilidad de intensificar las operaciones militares.
El Comando Central de Estados Unidos informó que atacó alrededor de 90 objetivos militares en territorio iraní para reducir la capacidad de Teherán de amenazar la navegación en esa ruta marítima clave para el comercio mundial de petróleo y gas. Autoridades iraníes reportaron al menos 14 fallecidos y 78 heridos tras los bombardeos, además de explosiones cerca de la central nuclear de Bushehr y en otras ciudades.
Reacciones y consecuencias
Irán acusó a Washington de incumplir compromisos previos. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, afirmó que su país no cederá ante las presiones y amenazó con represalias si continúan los ataques. La nueva escalada ocurre mientras persisten diferencias sobre el futuro del acuerdo provisional.
Los enfrentamientos reavivan el temor a una guerra regional que afecte el suministro mundial de energía. El estrecho de Ormuz, por donde transita una parte importante del comercio petrolero, sigue bajo presión. Las negociaciones para un acuerdo definitivo permanecen en un escenario de alta incertidumbre.




