El escenario se calienta: el diálogo como telón de fondo
Las secretarías de Gobernación y Educación Pública lanzaron un guante blanco a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. En medio del paro nacional de 72 horas que arrancó este martes, llamaron a un “diálogo permanente, respetuoso y constructivo”. Suena bien sobre el papel, ¿verdad?
Pero aquí está el detalle que hace ruido: los canales institucionales están abiertos, dicen. Sin embargo, los líderes magisteriales insisten en hablar directamente con la presidenta Claudia Sheinbaum. Las autoridades responden que la interlocución institucional es el camino… pero no cierran del todo la puerta.
“El Gobierno respeta plenamente el derecho a la libre manifestación y movilización pacífica del magisterio”, recalcaron.
Mientras tanto, en las calles, el acto segundo de este drama ya comenzó. Integrantes de la sección XXII de la CNTE instalaron un plantón frente a la embajada de Estados Unidos. Las acusaciones volaron: “intervencionismo” en asuntos regionales. Expresaron apoyo a Cuba, Venezuela y Palestina.
Sus exigencias son un paquete contundente:
- Abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007
- Derogación de la reforma educativa
- Rechazo a la USLSICAMM
- Mejoras salariales y condiciones laborales
Y esto no para aquí. La CNTE anunció protestas en las embajadas de Israel y Panamá. Miles de maestros marchan desde el Ángel hasta el Zócalo. Planean un plantón de tres días.
El gobierno habla de diálogo para “fortalecer condiciones laborales y mejorar entornos escolares”. Los maestros llevan su teatro a las embajadas y calles. El telón está arriba, pero nadie sabe cómo terminará esta función.
La pregunta que queda flotando: ¿el llamado al diálogo calmará las aguas o solo es el prólogo de un conflicto más largo? Las próximas horas lo dirán.




