Estados Unidos evalúa reemplazar los aranceles temporales que vencen esta semana con un esquema regional enfocado en el combate al trabajo forzoso e infantil. La medida impondría un gravamen del 10% a productos mexicanos, según especialistas en comercio internacional.
Nuevo esquema arancelario
El gravamen estaría ligado al cumplimiento de la legislación laboral y a la prohibición de importar mercancías elaboradas con trabajo forzoso o infantil. También aplicaría a insumos de terceros países donde existan estas prácticas. Las sanciones podrían alcanzar regiones completas, no solo empresas específicas.
Adrián Castillo, socio de Von Wobeser y Sierra, señaló que si autoridades estadounidenses detectan indicios de trabajo forzoso en una empresa de cierta zona, las restricciones comerciales se extenderían a toda la región. Recordó que el T-MEC ya incluye disposiciones contra bienes producidos bajo esas condiciones, y que México implementó mecanismos de certificación desde 2025.
Impacto regional
Jorge Molina, especialista en comercio exterior, indicó que el nuevo gravamen sustituirá al arancel temporal establecido por Washington y responde a la estrategia del presidente Donald Trump. Añadió que la medida busca evitar que productos fabricados con insumos chinos ingresen al mercado estadounidense a través de México.
Los detalles precisos del esquema se conocerán en los próximos días, pero los expertos advierten que afectará especialmente a sectores con alta exposición a la cadena de suministro regional.




