Porque nada dice “libre comercio” como cobrar 160 dólares por un paquete
Parece que nuestros queridos vecinos del norte han decidido que la amistad y el comercio binacional se miden en dólares… 160 de ellos, para ser exactos. La próxima entrada en vigor de un arancel obligatorio para toda la paquetería que tenga la audacia de cruzar de México a Estados Unidos es, según los expertos (que seguramente no enviaron un paquete personal en su vida), una “complicación”. Qué término tan adorablemente light para describir lo que en realidad es: un balde de agua fría para empresas, comercios electrónicos y cualquier pobre mortal que quisiera mandar un regalo a su primo en Texas.
Las empresas de mensajería, por supuesto, ya frotan sus manos con entusiasmo corporativo. Se preparan con un celo conmovedor para mostrar a sus clientes el pago extra que tendrán que realizar. ¡Qué considerados! Te cobran, pero al menos te avisan. La joya de la corona: un desembolso de 160 dólares en envíos personales, lo que se traduce en aproximadamente 3 mil pesos mexicanos adicionales. ¿La razón? Estados Unidos, en un arranque de generosidad inversa, decidió desaparecer la franquicia personal o minimis, ese pequeño paraguas que permitía enviar productos hasta por 800 dólares sin que el fisco te viera con cara de “¿y eso?”.
La solución mágica de las logísticas: pagar más, pero “sin complicaciones”
Por una parte, la firma UPS nos regala una perla de sabiduría corporativa: a pesar del nuevo cobro, buscan hacer que “el envío internacional sea tan sencillo como el nacional”. Claro, porque nada es tan sencillo como pagar un extra de 160 dólares por algo que antes era gratuito. Es como decir que te quitan el techo del coche pero te ofrecen un descapotable “más sencillo”. Para suplir esta… digamos, “complicación”, ya cuentan con un servicio para hacer el cálculo de todos los cobros extras. ¡Qué alivio!
La empresa explicó, con una seriedad encomiable, que cuentan con un servicio llamado UPS Global Checkout. Gracias a esta maravilla tecnológica, “los compradores en línea pueden conocer el costo total —incluidos aranceles, tarifas e impuestos— antes de completar su compra”. O sea, puedes ver en tiempo real cómo se desploma tu presupuesto antes de apretar el botón de “comprar”. UPS incluso “garantiza la exactitud de este cálculo”, siendo el “único transportista global integrado que lo hace”. ¡Toma eso, competencia! Nosotros no solo te cobramos, ¡te cobramos con exactitud matemática!
Agregó, para mayor tranquilidad de todos, que apoyarán a sus clientes a “exportar de manera correcta y conforme a las normas hacia Estados Unidos”. Traducción: te ayudaremos a navegar este nuevo laberinto burocrático que nosotros no creamos, pero del cual, oh casualidad, sacamos un nuevo servicio por el que probablemente también cobremos.
La cereza del pastel: una tarifa escalonada que nadie pidió
El desglose del cobro es una obra maestra de la complicación innecesaria. Estados Unidos aplicará un cobro de 80 dólares por paquete para los países con un arancel de menos del 16%. Para aquellos con más del 25%, la tarifa será de 200 dólares. Y para los países con un arancel de entre el 16% y 25%, como nuestro querido México, la tarifa mágica es de 160 dólares. Porque ¿para qué simplificar si puedes crear una tabla de precios que requiera un máster en comercio exterior para entenderla?
El especialista en comercio exterior y exembajador de México, Roberto Zapata, aseguró con toda la diplomacia posible que esta revisión del esquema de minimis “refuerza la tendencia internacional hacia el endurecimiento”. O sea, el mundo se está poniendo más tacaño, y nosotros vamos a la cabeza. Añadió que “esto implicará mayores costos, requisitos aduaneros más estrictos y un impacto directo” a todos los involucrados. En otras palabras: prepárense para el desastre.
Jorge Molina, exnegociador del TLCAN (ahora T-MEC), aportó su dosis de realidad: esto aumentará los costos de producción. Muchas empresas usaban ese mecanismo para enviar productos de manera ágil y mantener sus cadenas de suministro “justo a tiempo”. Ahora será “justo a tiempo… y con una factura extra de 160 dólares”.
Para rematar, recordó que la Unión Europea suspendió los envíos a Estados Unidos hace unos días. Y Correos de México hizo lo mismo. ¿La razón? La Casa Blanca decretó que todo paquete, sin excepción, tiene que pagar arancel. La Orden Ejecutiva no grava al producto en sí, sino a la forma de enviarlo. Básicamente, te cobran por el privilegio de usar la puerta. El contenido da igual.
En resumen, el comercio binacional se prepara para una nueva era: más cara, más burocrática y, sin duda, más absurda. Porque en la gran relación México-Estados Unidos, siempre hay espacio para una sorpresa… sobre todo si viene con una etiqueta de precio adicional.
¿Tu paquete está listo para su aventura transnacional de 160 dólares? Comparte esta joya de la burocracia moderna en tus redes sociales y ayuda a un amigo a evitar una sorpresa desagradable. Y si te quedaste con ganas de más análisis sobre las brillantes decisiones que mueven el comercio global, explora más contenido relacionado en nuestro sitio.




