El caos de una noche que terminó en tragedia
Lo que empezó como un planazo de lunes —sí, lunes, porque el merengue no entiende de días laborables— terminó en una pesadilla colectiva. El techo de la discoteca Jet Set en Santo Domingo decidió que la fiesta había durado demasiado y se desplomó sobre cientos de personas, dejando al menos 28 muertos y más de 160 heridos. Las autoridades, con cara de “esto no puede estar pasando”, confirmaron que entre los asistentes había desde políticos hasta deportistas, porque nada une más que un buen perreo bajo techo… hasta que el techo literalmente te cae encima.
Rescates, esperanza y un saxofonista que no volverá a tocar
Los equipos de rescate trabajaban como si la vida les fuera en ello (porque, técnicamente, así era). Entre escombros, taladros y tablones usados como palancas —improvisación nivel MacGyver—, sacaban sobrevivientes mientras familiares afuera rezaban, lloraban y maldecían al universo por su mala broma. Entre los fallecidos está Nelsy Cruz, hermana del pelotero Nelson Cruz, quien incluso llamó al presidente Luis Abinader para decirle: “Oye, esto se está viniendo abajo“. Spoiler: no la salvaron a tiempo.
El cantante de merengue Rubby Pérez estaba en pleno show cuando el techo dijo “hasta aquí llegamos“. Su mánager, con la camisa llena de sangre —diseño no aprobado por la temporada—, contó que pensó que era un terremoto. Lo único seguro es que el saxofonista de la banda no vivió para contarlo.
La espera, los nombres y el dolor en vivo
Afuera del antro, padres, amigos y curiosos —porque siempre hay curiosos— esperaban noticias. Manuel Olivo, con el corazón en la mano, repetía: “Agarrado de Dios es que estamos“. Mientras, en el hospital, una funcionaria leía nombres de sobrevivientes como si fuera el peor sorteo de la historia. Y en el Instituto Forense, las fotos de las víctimas se proyectaban para identificarlas, porque la tecnología también tiene sus días más oscuros.
El presidente Abinader apareció para abrazar a la gente —gesto bonito, pero que no reconstruye techos— y prometió seguir rescatando vidas. Mientras tanto, un funcionario con megáfono rogaba: “Dejen pasar a las ambulancias, por favor“, porque en medio del caos, hasta lo obvio necesita ser dicho.
¿La causa? Ni idea. Jet Set emitió un comunicado diciendo que estaban “consternados”. Cool, pero eso no devuelve a los muertos.
¿Moraleja? Que la vida es frágil, los lunes pueden ser letales, y a veces, ni el merengue te salva del desastre.
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