Funeral de Jamenei enciende alarmas
Dolientes corearon consignas contra el presidente Donald Trump durante el sepelio del ayatolá Alí Jamenei, el fallecido líder supremo de Irán. Las imágenes recorrieron el mundo y provocaron una respuesta inmediata desde Washington.
“Tenemos 1.000 misiles listos y cargados contra Irán. Miles más serán usados si atentan contra mi vida”, escribió Trump en Truth Social.
La advertencia llegó en un momento crítico. El alto el fuego en la región se mantiene frágil, y cualquier chispa podría reavivar un conflicto que ha dejado centenares de fallecidos en los últimos meses.
Exigencias cruzadas
Estados Unidos también exigió a Teherán garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz, ruta clave para el comercio de petróleo y gas. Irán rechazó el reclamo y, en cambio, planteó cobrar tarifas a los buques que crucen sus aguas, rompiendo acuerdos de décadas.
Washington condiciona cualquier negociación a que Irán detenga los ataques contra embarcaciones comerciales y entregue sus reservas de uranio altamente enriquecido. Teherán ha descartado ambas condiciones.
Diplomáticos de Omán y Qatar intentan mediar para evitar una escalada. Pero los enfrentamientos continúan: en los últimos días, acciones hostiles dejaron al menos 17 fallecidos y más de un centenar de heridos en territorio iraní.
La comunidad internacional observa con preocupación. El control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní siguen siendo los puntos más álgidos entre ambas potencias, con el riesgo de una nueva crisis que impacte los mercados energéticos globales.




