Una misión independiente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) documentó un sistema ruso diseñado para borrar la identidad nacional de los niños ucranianos y convertirlos en soldados. El informe, elaborado a través del Mecanismo de Moscú, revela prácticas sistemáticas de adoctrinamiento y militarización desde edades tempranas.
Prácticas documentadas
Según los expertos, los menores son expuestos a propaganda obligatoria a favor de la guerra desde los seis años. Entre los 13 y los 18 años reciben entrenamiento en manejo de armas, medicina táctica y operación de drones.
Además, el reporte señala la eliminación de la enseñanza en ucraniano y la persecución contra quienes expresan su identidad nacional. Al cumplir la mayoría de edad, los adolescentes son obligados a incorporarse a las fuerzas armadas rusas para combatir contra su país de origen.
La investigación también indica que los niños deportados por la fuerza a Rusia han sufrido violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.
Posibles crímenes de lesa humanidad
Los expertos Hervé Ascensio, Elina Šteinerte y Stefan Wolff concluyeron que estas acciones podrían constituir un crimen de lesa humanidad en la modalidad de persecución, e identifican probables crímenes de guerra. Recomiendan que el retorno de los niños ucranianos sea un elemento central de cualquier negociación de paz, sin intercambios, y que Rusia rinda cuentas.
Respuesta de Ucrania
Ante esta situación, la Cancillería de Ucrania invitó a México a sumarse a la Coalición Internacional para el Regreso de los Niños Ucranianos, integrada por 47 países y tres organizaciones internacionales.




