La sombra de Teherán llega a Bubiyan
Kuwait soltó una bomba diplomática este martes: acusó a Irán de orquestar un intento de ataque contra la isla Bubiyan, ese pedazo de tierra en el Golfo Pérsico que hoy es clave por el megapuerto financiado por China. Según las autoridades, un comando vinculado a la Guardia Revolucionaria iraní intentó colarse el 1 de mayo.
Cuatro detenidos, dos prófugos. El gobierno kuwaití asegura que lograron atrapar a cuatro presuntos miembros del grupo, mientras otros dos escaparon. Esto no es un simple roce fronterizo: Bubiyan no solo tiene valor estratégico, sino que es el corazón de un proyecto de infraestructura que pega a Pekín en el mapa regional.
“Un grupo armado vinculado con la Guardia Revolucionaria iraní intentó infiltrarse en la zona” — autoridades kuwaitíes.
¿Y ahora qué? Las autoridades ya subieron la vigilancia en la isla y reforzaron la seguridad portuaria. Todo está “bajo control”, dicen, pero el alerta máximo se quedó. Los interrogatorios a los detenidos buscan saber si esto era solo la punta del iceberg o hay más células durmiendo.
Lo que me preocupa es el patrón. No es la primera vez que Irán juega a la tensión con sus vecinos del Golfo, pero aquí el ingrediente chino cambia el juego. Kuwait, que siempre intentó mantener perfil bajo frente a Teherán, ahora se ve forzado a mostrar los dientes. Y en medio, familias que viven cerca de la isla preguntándose si el próximo movimiento será más ruidoso.




