¿Nuevo juego de ajedrez en Ormuz?
El gobierno iraní acaba de anunciar protocolos para agilizar el tránsito de buques chinos por el estrecho de Ormuz. La agencia semioficial Fars lo soltó como si nada, pero detrás hay gestiones del Ministerio de Exteriores de China y un guiño al reciente acuerdo Trump-Xi en Pekín sobre flujo energético.
Treinta barcos ya pasaron desde el miércoles, según un oficial de la Guardia Revolucionaria. Pero ojo: el CENTCOM dice haber destruido gran parte de la infraestructura militar iraní, y luego aparece el buque “Hui Chuan” capturado cerca de Emiratos Árabes. ¿Se contradicen? Más bien, Teherán demuestra que aún controla el juego.
El mundo árabe se parte en dos
Mientras Arabia Saudita coquetea con un pacto de no agresión tipo Helsinki para calmar tensiones, los Emiratos Árabes se alinean militarmente con Israel. El canciller iraní, Abbas Araghchi, no se mordió la lengua en la cumbre de los BRICS:
“Quienes participen en agresiones contra la República Islámica rendirán cuentas.”
Directo contra Abu Dabi. Y con razón: cuando ves a vecinos tomando partido, sabes que la crisis no es solo de petróleo. Es de lealtades.
Lo que nadie dice es cómo esto afecta a las familias reales. Mi hijo me pregunta si habrá guerra. Le digo que ya la hay, solo que no se declara con bombas, sino con protocolos y amenazas en corredores marítimos.




