Negociaciones en medio de la crisis
Irán anunció el sábado el cierre del estrecho de Ormuz, en represalia por los ataques israelíes contra Líbano. La decisión se conoce justo cuando sus negociadores llegaban a Suiza para conversar con Estados Unidos.
Donald Trump reaccionó con una amenaza: imponer peajes en esa vía fluvial si no hay un acuerdo final en 60 días. El presidente estadounidense justificó la medida como pago por “servicios prestados como el Ángel Guardián a los países de Oriente Medio”. En su mensaje en redes, aclaró que el pacto prevé un tránsito sin cobro durante ese plazo.
Las conversaciones técnicas entre Washington y Teherán comenzarán el domingo, según Pakistán, mediador clave, con apoyo también de Qatar. El vicepresidente JD Vance partió el sábado hacia Suiza y dijo a la prensa que estaría allí “por un día o dos”, aunque se mostró optimista sobre avances en el tema nuclear y un alto el fuego en el sur de Líbano.
Del lado iraní, la delegación incluye al presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf; al canciller, Abbas Araghchi; y a funcionarios del banco central y del sector petrolero. Se espera que se descongelen miles de millones de dólares de activos iraníes.
Originalmente previstas para el viernes, las pláticas se retrasaron por la escalada de hostilidades en Líbano. Negociadores de Estados Unidos y Qatar, con ayuda de Irán, lograron un acuerdo preliminar entre Israel y Hezbolá para reducir las tensiones, según funcionarios estadounidenses y regionales que pidieron anonimato.




