Lyn May compartió por primera vez el relato del incidente que marcó su vida hace tres décadas. En entrevista con el youtuber Nayo Escobar, la artista de 73 años detalló cómo dos desconocidas le ofrecieron realzar sus pómulos con inyecciones. “Ay, te vamos a hacer unos pómulos muy bonitos”, le dijeron, según su testimonio. Aceptó sin sospechar el riesgo.
La inyección que lo cambió todo
La bailarina originaria de Acapulco recordó que las mujeres usaban un biberón para llenar las jeringas con aceite de cocina. “Me inyectaron aceite de cocinar”, afirmó. El resultado fue una deformación progresiva en su rostro que la llevó a una profunda crisis emocional. “Pensé en atentar contra mi vida. No quería verme al espejo”, confesó.
La recuperación fue larga y requirió múltiples intervenciones médicas. “Ahorita estoy como una reina, pero porque he pasado por muchos médicos”, explicó. El apoyo de su madre fue clave en ese proceso. “Me dio muchos consejos. Luego empecé a ir a médicos y me sacaron de todo eso, y todavía falta”, relató.
Lyn May aseguró que lleva cinco años sin someterse a nuevos procedimientos y mantiene una actitud positiva. “Sigo adelante y voy a seguir hasta que me muera”, sentenció. Su testimonio resalta la importancia de buscar ayuda profesional y el papel crucial del apoyo familiar ante experiencias traumáticas.




