La Marina francesa interceptó el martes al petrolero Deliver, de bandera camerunesa, frente a las costas de Sicilia. La embarcación formaría parte de la flota de buques no registrados que Moscú utiliza para sortear las restricciones internacionales a sus exportaciones de crudo.
“La Marina francesa llevó a cabo una inspección con abordaje sobre el petrolero Deliver mientras transitaba en violación del derecho marítimo internacional”, informó el presidente Emmanuel Macron en sus redes sociales.
Inspecciones en aumento
Desde septiembre, Francia ha realizado cuatro inspecciones a barcos sospechosos de pertenecer a esta red. Reino Unido hizo lo propio en junio con el petrolero Smyrtos en el Canal de la Mancha. París y Londres lideran una aplicación más estricta de las sanciones europeas que hasta ahora Rusia había logrado evadir con relativa facilidad.
Este viernes, los representantes de los 27 Estados miembros de la UE analizarán el vigésimo primer paquete de sanciones. Entre las medidas propuestas están mantener el tope al precio del crudo ruso, ampliar la lista de buques vetados en puertos europeos y restringir las importaciones de productos pesqueros rusos.
Menos consenso hay sobre prohibir la entrada a veteranos rusos que hayan combatido en Ucrania. Italia y Francia expresaron reservas por la dificultad de identificarlos sin generar una prohibición generalizada a ciudadanos rusos.
Paralelamente, Ucrania intensificó sus operaciones en territorio ruso. Kiev afirmó haber atacado dos refinerías en Ufa, a 1.500 kilómetros del frente. “Estamos aplicando nuestro plan de sanciones de largo alcance”, declaró Volodymyr Zelensky antes de autorizar una operación de 40 días dirigida por los servicios de seguridad ucranianos.
El mandatario ucraniano también obtuvo los primeros 3.000 millones de euros de un préstamo europeo de 90.000 millones. “Está claro que es Rusia quien prolonga la guerra e ignora todas las propuestas diplomáticas”, afirmó Zelensky en conversación con Ursula von der Leyen.




