Balance oficial y estimaciones independientes
Dos sismos de magnitud 7,1 y 7,5 sacudieron Venezuela el jueves, dejando un saldo provisorio de 188 fallecidos y 1.520 heridos, según Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional. Alrededor de 2.000 familias perdieron sus viviendas. El primer temblor ocurrió a 20 km de profundidad; el segundo, más fuerte, a solo 10 km.
Una iniciativa civil independiente estima que las personas desaparecidas podrían alcanzar las 40.000. El gobierno no ha validado esa cifra. La zona costera del estado La Guaira y el oeste de Caracas fueron las más afectadas.
“Todo se nos caía encima. Parecía una película de terror. Duró como dos minutos”, declaró un residente a la prensa local.
Respuesta y solidaridad internacional
La presidenta interina Delcy Rodríguez declaró el estado de emergencia, cerró escuelas y tribunales, y movilizó a todo el personal de salud. Las comunicaciones y el aeropuerto están colapsados; muchos puentes resultaron dañados.
La ayuda internacional llegó rápidamente: equipos de rescate de Estados Unidos, la Unión Europea, Turquía y México. El FMI asignó 200 millones de euros para reconstrucción. Italia enviará bomberos y protección civil.
La falta de supervisión en la construcción —pocos proyectos cumplen normas antisísmicas, sin planificación urbana— habría agravado los daños, según denuncias locales. Venezuela se ubica sobre la falla entre las placas del Caribe y Sudamericana, zona de alto riesgo sísmico.




