Un rescate costoso con asientos vacíos
El Departamento de Estado acaba de autorizar hasta 40 millones de dólares en fondos de emergencia. El objetivo: pagar vuelos chárter para sacar a estadounidenses del Oriente Medio. La guerra con Irán ha cerrado cielos y cancelado vuelos comerciales, creando un caos logístico.
Pero aquí está el dato que hace ruido. A pesar del dinero y los esfuerzos, la mayoría de los ciudadanos que podrían usar estos vuelos… los están rechazando.
“Los asientos disponibles en las opciones chárter del departamento son significativamente mayores que la demanda”, admitió el Departamento en un comunicado. Esos vuelos especiales vuelan con menos del 40% de ocupación.
Críticas históricas y un patrón que se repite
La situación ha desatado las críticas de siempre. Legisladores y viajeros acusan al gobierno de no actuar con suficiente rapidez cuando estalló el conflicto. La advertencia para que los estadounidenses abandonaran la región llegó dos días después del inicio de las hostilidades, cuando ya era más difícil moverse.
Este no es un problema nuevo. Las acusaciones de lentitud y desorganización en las evacuaciones han perseguido al Departamento de Estado durante décadas, sin importar quién esté en la Casa Blanca. Desde Irak en 2003 hasta el desastre en Afganistán en 2021, el guión se repite.
La buena noticia es que más de 40,000 personas han logrado regresar a casa desde febrero. La mala es que casi todas lo hicieron por sus propios medios, sin ayuda gubernamental. De los más de 27,000 que solicitaron asistencia inicialmente, muchos luego optaron por quedarse o buscar opciones comerciales.
Mientras tanto, los aviones pagados con fondos públicos despegan medio vacíos. Una imagen poderosa que resume una crisis compleja: un gobierno intentando ayudar y una ciudadanía que, por razones propias, decide no subirse al avión.




