Una pérdida en el Congreso
El senador republicano Lindsey Graham, aliado cercano del presidente Donald Trump, falleció el sábado por la noche tras una enfermedad breve y repentina. Tenía 71 años. Su oficina confirmó la noticia en un comunicado publicado en redes sociales.
“La familia agradece las oraciones y pide privacidad en este momento difícil”, indicó el texto. No se dieron más detalles inmediatos.
Horas después, un segundo comunicado reveló la causa preliminar: una disección aórtica derivada de una enfermedad cardiovascular arteriosclerótica, según el Médico Forense del Distrito de Columbia. Se trata de una ruptura de la aorta por el endurecimiento de las arterias.
Trump, quien hablaba con frecuencia con Graham, declaró en “Meet the Press” de NBC que el senador lo llamó el sábado tras regresar de un viaje a Ucrania. “Sonaba un poco cansado, pero perfecto”, dijo. El presidente ordenó que las banderas ondearan a media asta hasta el próximo sábado.
Graham, exabogado de la Fuerza Aérea, sirvió tres décadas en el Congreso. Era un halcón en política exterior y asesoró a Trump en temas como Irán y Rusia. El viernes había anunciado un acuerdo para avanzar sanciones contra Rusia. Como presidente de la Comisión de Presupuesto del Senado, fue clave en el segundo mandato de Trump, cuando los republicanos impulsaron leyes con mayoría ajustada de 53-47 en la Cámara.




