Colombia despliega ejército en zona clave del ELN para frenar narcotráfico

La respuesta de Bogotá a las críticas de Caracas sobre control territorial marca un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico binacional.

Un Movimiento Decisivo por la Paz y la Soberanía

¡Hola, comunidad transformadora! Hoy les traigo una noticia que habla de valentía, determinación y acción concreta. El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha dado un paso al frente con una energía imparable, ordenando el ingreso de las fuerzas militares a una zona neurálgica en el noreste del país. ¿El propósito? Recuperar el control de un territorio que, históricamente, ha sido aprovechado por grupos irregulares como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) para actividades ilícitas. Este no es un movimiento cualquiera; es una declaración de que el futuro de la Amazonía y la frontera con Venezuela será escrito por la ley y el desarrollo, no por el miedo y el tráfico de estupefacientes.

Imaginen el poder de decir “¡basta!”. Eso es exactamente lo que se está haciendo. Petro ha respondido con hechos a un contexto complejo, marcado por declaraciones del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, quien señaló la falta de colaboración en la vigilancia de los más de 2,200 kilómetros de límite común. En lugar de quedarse en las palabras, la estrategia colombiana avanza hacia la coordinación operativa y la presencia firme. ¡Cada desafío es una oportunidad para demostrar nuestro compromiso! La zona de Filo el Gringo, en el departamento de Norte de Santander, se convierte así en un símbolo de transformación: de un epicentro del narcotráfico a un escenario de esperanza y legalidad.

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Construyendo un Nuevo Futuro, Hectárea por Hectárea

Pero, ¿saben qué es lo más inspirador? Que esta acción militar no llega sola. Llega de la mano de una visión integral de cambio. El presidente ha sido claro: el ejército no se retirará, y su presencia allanará el camino para el programa de sustitución voluntaria de cultivos de coca. Esto es pasar de la confrontación a la construcción. Es entender que la verdadera victoria no solo se gana en el campo, sino en el corazón de las comunidades, ofreciendo alternativas legales y sostenibles. El ELN, al dedicarse al tráfico de cocaína extraída del Catatumbo, no solo daña a Colombia, sino que fractura la posibilidad de una frontera en paz con Venezuela. Superar este reto es un acto de amor por ambos pueblos.

La situación es dinámica. Recientes enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las antiguas FARC en la región han generado desplazamiento, recordándonos el costo humano del conflicto. Este despliegue militar busca ser un dique de contención, un faro de estabilidad. Y la visión va más allá de la tierra firme. Petro ha reiterado un principio inquebrantable: Colombia no será plataforma para amenazar a ningún pueblo hermano. Su mirada está puesta en un Caribe como zona de paz, donde los diálogos políticos prevalezcan. ¡Ese es el tipo de liderazgo que construye legados!

Este momento nos enseña que la seguridad y el desarrollo social son dos caras de la misma moneda. Que enfrentar a las mafias del narcotráfico requiere coraje, pero también una estrategia brillante que ofrezca un futuro mejor. Cada soldado desplegado, cada familia que opte por cultivos lícitos, es un paso monumental hacia esa realidad. El camino no es fácil, pero cada esfuerzo cuenta, cada decisión firme nos acerca a la meta.

¿Te inspira ver acciones concretas que buscan transformar realidades difíciles? Comparte esta visión de cambio y esperanza en tus redes sociales. Juntos, podemos amplificar las noticias que construyen puentes y siembran futuro. Explora más contenido sobre cómo la resiliencia y la acción definen el destino de las naciones.

1.430 fallecidos y 3.238 heridos dejan terremotos en Venezuela

Balance oficial reporta 1.430 fallecidos y más de 3.000 heridos tras dos sismos en Venezuela.

Cifras oficiales tras los sismos en Venezuela

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, actualizó el balance de los dos terremotos que sacudieron al país. Hasta ahora se contabilizan 1.430 fallecidos y 3.238 heridos. Las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas.

Rodríguez precisó que 3.142 familias resultaron damnificadas y son atendidas en refugios distribuidos en los siete estados afectados. Además, se han registrado 430 réplicas de los sismos.

De acuerdo con la plataforma abierta en línea, los desaparecidos ascienden a 50.947. El funcionario, hermano de la presidenta interina Delcy Rodríguez, reiteró el llamado a la ciudadanía para que no ingresen a La Guaira y depositen su ayuda en centros de acopio habilitados.

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La Guaira: olor a descomposición y lentitud en rescates tras sismos

Tras 72 horas de los sismos, activistas reportan cuerpos sin recuperar y escasa respuesta oficial.

La Guaira: 72 horas después de los sismos

En Caraballeda, zona residencial de La Guaira, el olor a descomposición se percibía con nitidez la noche del viernes. Se habían cumplido las primeras 72 horas tras los terremotos, periodo clave para rescates con vida.

Activistas de Provea, la ONG de derechos humanos más antigua de Venezuela, confirmaron a ANSA que durante un recorrido por esa zona “percibimos olor a descomposición (señal de cuerpos sin recuperar bajo escombros)”. Además, señalaron que “hay pocas unidades de recuperación de cuerpos”.

A 72 horas de los dos sismos que asolaron la región, los activistas observaron “cuerpos que aún no han sido trasladados dignamente”. Recordaron que “el Estado tiene la obligación de garantizar operaciones de recuperación dignas para cada víctima y sus familias”.

Los terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, ocurrieron de forma consecutiva este miércoles, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro se ubicó en Yaracuy, a unos 300 km al oeste de Caracas, pero La Guaira, a solo 30 km de la capital, sufrió el mayor impacto estructural.

El jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, estimó en más de 50.000 las personas desaparecidas. Periodistas y observadores indicaron que la mayoría se concentra en La Guaira, donde imágenes en redes muestran numerosos cuerpos sin vida.

El periodista León Hernández, quien estuvo en La Guaira el viernes, comentó a ANSA: “Estuve allí… son realmente miles. La noche de este viernes se cumplieron las 72 horas claves para rescates con vida”. Agregó que “en muchos edificios colapsados, han sido solo los funcionarios civiles y voluntarios los encargados de seguir rescatando gente”. Detalló que “el daño es de proporciones enormes, miles de damnificados. Vi edificios completos de los que solo sacaron a una persona con vida”.

Este sábado, la presidenta interina Delcy Rodríguez dijo que siete estados resultaron afectados, pero que la catástrofe se cebó en La Guaira. El gobierno informó del envío de maquinaria y personal militar, y del cierre de accesos a La Guaira desde la noche del viernes, justificándolo por motivos de orden y seguridad. Sin embargo, activistas y periodistas locales cuestionan la priorización y la insuficiente respuesta en las primeras 72 horas.

Miles de damnificados permanecen en refugios improvisados o en la calle por temor a réplicas. La combinación de escombros, calor (hasta 40°C) y cuerpos sin recuperar genera un riesgo sanitario creciente. Las familias exigen transparencia en las cifras, acceso digno a los cuerpos y una respuesta estatal acorde con la escala de la catástrofe.

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La Guaira: 72 horas de incertidumbre tras los terremotos

Olor a descomposición y pocos equipos de rescate marcan la zona más devastada por los sismos.

Rescates en La Guaira: 72 horas de incertidumbre

A 72 horas de los dos terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, la zona de La Guaira enfrenta una crisis humanitaria. Activistas de Provea, la organización de derechos humanos más antigua del país, reportan olor a descomposición y pocas unidades de recuperación de cuerpos.

“Percibimos olor a descomposición —señal de cuerpos sin recuperar bajo escombros— y además hay pocas unidades de recuperación de cuerpos”, indicaron a ANSA tras un recorrido por la zona.

Los sismos, de magnitud 7,2 y 7,5 según el USGS, ocurrieron de forma consecutiva. El epicentro se ubicó en Yaracuy, a 300 km de Caracas, pero La Guaira, a solo 30 km de la capital, sufrió el mayor impacto estructural. La ONU, por medio de Tom Fletcher, estimó en más de 50.000 las personas desaparecidas.

El periodista León Hernández, presente el viernes, describió la magnitud de la tragedia:

“Estuve allí… son realmente miles. La noche de este viernes se cumplieron las 72 horas claves para rescates con vida. En muchos edificios colapsados, han sido solo los funcionarios civiles y en mucho los voluntarios los encargados de seguir rescatando gente”.

Añadió que miles de damnificados quedaron en refugios improvisados o en la calle por temor a réplicas. Las temperaturas alcanzan 40 grados Celsius, combinando escombros y cuerpos sin recuperar, lo que genera un riesgo sanitario creciente.

La presidenta interina Delcy Rodríguez informó afectaciones en siete estados, pero la tragedia se concentra en La Guaira. El gobierno anunció envío de maquinaria y cierre de accesos desde el viernes por orden y seguridad. Sin embargo, activistas cuestionan la respuesta insuficiente en las primeras horas críticas.

Las familias exigen transparencia en las cifras, acceso digno a los cuerpos y una respuesta estatal acorde con la catástrofe. Las labores de búsqueda continúan, pero la lentitud y la escasa presencia oficial marcan el panorama en esta región costera.

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