La Guaira: 72 horas después de los sismos
En Caraballeda, zona residencial de La Guaira, el olor a descomposición se percibía con nitidez la noche del viernes. Se habían cumplido las primeras 72 horas tras los terremotos, periodo clave para rescates con vida.
Activistas de Provea, la ONG de derechos humanos más antigua de Venezuela, confirmaron a ANSA que durante un recorrido por esa zona “percibimos olor a descomposición (señal de cuerpos sin recuperar bajo escombros)”. Además, señalaron que “hay pocas unidades de recuperación de cuerpos”.
A 72 horas de los dos sismos que asolaron la región, los activistas observaron “cuerpos que aún no han sido trasladados dignamente”. Recordaron que “el Estado tiene la obligación de garantizar operaciones de recuperación dignas para cada víctima y sus familias”.
Los terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, ocurrieron de forma consecutiva este miércoles, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro se ubicó en Yaracuy, a unos 300 km al oeste de Caracas, pero La Guaira, a solo 30 km de la capital, sufrió el mayor impacto estructural.
El jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, estimó en más de 50.000 las personas desaparecidas. Periodistas y observadores indicaron que la mayoría se concentra en La Guaira, donde imágenes en redes muestran numerosos cuerpos sin vida.
El periodista León Hernández, quien estuvo en La Guaira el viernes, comentó a ANSA: “Estuve allí… son realmente miles. La noche de este viernes se cumplieron las 72 horas claves para rescates con vida”. Agregó que “en muchos edificios colapsados, han sido solo los funcionarios civiles y voluntarios los encargados de seguir rescatando gente”. Detalló que “el daño es de proporciones enormes, miles de damnificados. Vi edificios completos de los que solo sacaron a una persona con vida”.
Este sábado, la presidenta interina Delcy Rodríguez dijo que siete estados resultaron afectados, pero que la catástrofe se cebó en La Guaira. El gobierno informó del envío de maquinaria y personal militar, y del cierre de accesos a La Guaira desde la noche del viernes, justificándolo por motivos de orden y seguridad. Sin embargo, activistas y periodistas locales cuestionan la priorización y la insuficiente respuesta en las primeras 72 horas.
Miles de damnificados permanecen en refugios improvisados o en la calle por temor a réplicas. La combinación de escombros, calor (hasta 40°C) y cuerpos sin recuperar genera un riesgo sanitario creciente. Las familias exigen transparencia en las cifras, acceso digno a los cuerpos y una respuesta estatal acorde con la escala de la catástrofe.




