Polémica en el camino mundialista
La alegría que rodeaba a la selección de Marruecos tras su histórica semifinal en Qatar 2022 se ha desvanecido. Ahora, los Leones del Atlas enfrentan disputas legales y un ambiente tenso de cara al Mundial de este año.
El origen del conflicto: la final de la Copa Africana de Naciones en enero. Marruecos perdió 1-0 ante Senegal en tiempo extra, pero dos meses después la Confederación Africana de Fútbol le otorgó el título por escritorio. ¿La razón? Senegal abandonó el campo en protesta por un penal señalado al final del tiempo regular. Al regresar, fallaron el penal y encajaron el gol en la prórroga. La CAF sancionó a Senegal con derrota 3-0.
Senegal apeló ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo. Mientras tanto, el equipo senegalés ya desfiló con el trofeo en París. Las celebraciones marroquíes han sido discretas, a la espera del fallo.
Cambio de timón y desafíos deportivos
El técnico Walid Regragui, quien llevó a Marruecos al cuarto puesto en Qatar, renunció tras la Copa Africana. Su estilo de juego fue criticado, especialmente tras la pobre actuación en la edición 2023. Lo reemplazó Mohamed Ouahbi, quien ya dirigió a la selección sub-20 al título del Mundial Juvenil 2025.
El nuevo técnico enfrenta un reto inmediato: el Grupo C del Mundial incluye a Brasil, Escocia y Haití. Marruecos debutará contra Brasil el 13 de junio en el New York New Jersey Stadium. La inversión del país en fútbol exige resultados. Ser coanfitrión del Mundial 2030 suma presión.
El equipo deberá dejar atrás la controversia legal y enfocarse en la cancha. La afición espera que los Leones del Atlas recuperen la magia de Qatar, pero esta vez sin los ruidos extradeportivos.




