El papa León XIV presentó Magnifica Humanitas, una encíclica de más de 200 páginas que aborda los dilemas éticos de la inteligencia artificial y la guerra. El texto, dividido en cinco capítulos, propone un camino entre la Torre de Babel y una ciudad donde Dios y la humanidad convivan.
Advertencias sobre tecnología y guerra
El pontífice señala que la IA está generando nuevas formas de esclavitud, desde la minería de tierras raras hasta el trabajo invisible en bases de datos. “No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable”, afirma, mientras critica la carrera armamentística nuclear y el uso de armas autónomas.
León XIV también pide “desarmar la IA” para liberarla de la lógica militar y económica. Advierte que la economía digital se sostiene sobre el trabajo de millones, en su mayoría mujeres jóvenes, que etiquetan datos, moderan contenido y entrenan modelos por salarios mínimos.
“Una parte significativa del funcionamiento de la economía digital se sustenta en el trabajo silencioso de millones de seres humanos… en muchos casos, jóvenes, en su mayoría mujeres, que trabajan arduamente por salarios mínimos.”
Justicia social y pasado de la Iglesia
El Papa insta a Estados e instituciones supranacionales a garantizar normas justas para que todos participen en las decisiones que afectan sus vidas. “No podemos dejar que unos pocos actores dirijan los procesos por sí solos”, sostiene.
En un gesto poco común, reconoce omisiones históricas de la Iglesia frente a la esclavitud. “No podemos negar ni minimizar la demora con la que la Iglesia y la sociedad han condenado el flagelo de la esclavitud. Por ello, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón”.
La encíclica apunta también a la industria bélica y a nuevos actores armados, incluidos grupos yihadistas, que perpetúan el conflicto como fuente de poder. El mensaje central: la tecnología debe servir al bien común, no a la deshumanización.




