El Vaticano y la inteligencia artificial
El Vaticano anunció la creación de un grupo de estudio interno sobre inteligencia artificial (IA) por orden del papa León XIV. La decisión responde a la aceleración en el uso de esta tecnología y sus posibles efectos sobre la humanidad, informó la Santa Sede. El grupo buscará integrar la dignidad humana y la paz en el debate global.
El anuncio ocurrió un día después de que el pontífice firmara su primera encíclica, exactamente 135 años después de la publicación de Rerum Novarum del papa León XIII. Aquel documento abordó los derechos laborales durante la Revolución Industrial. El actual papa considera que la IA plantea preguntas existenciales similares.
“Creo que la Iglesia católica va a ser la adulta en la sala en algunos de estos debates”, señaló Meghan Sullivan, profesora de filosofía en la Universidad de Notre Dame.
Una encíclica en contexto histórico
La encíclica, prevista para las próximas semanas, situará la IA en el marco de la doctrina social católica, que abarca trabajo, justicia y paz. Esto podría generar tensiones con el gobierno de Donald Trump, quien prioriza el desarrollo de IA sin regulaciones estrictas. Trump concluyó una visita a China con empresarios como Elon Musk y Jensen Huang.
El Vaticano busca influir en la regulación internacional. Las Naciones Unidas adoptaron una arquitectura de gobernanza para la IA, mientras que la Unión Europea aprobó su Ley de IA en 2024. La Santa Sede promueve directrices éticas desde 2020 con la Llamada de Roma, firmada por Microsoft, IBM y Cisco.
“Hay casi 1.500 millones de católicos en el mundo, así que ese hecho ya es motivo para prestar atención”, afirmó Thomas Harmon, profesor de teología en la Universidad de St. Thomas.
El papa Francisco, predecesor de León, pidió un tratado internacional para regular la IA y prohibir las armas autónomas letales. León, quien estudió matemáticas, ha advertido a los sacerdotes que no usen IA para escribir homilías y mostró preocupación por los deepfakes y el impacto en la verdad.
“Lo que ocurre en Ucrania, Gaza y los territorios palestinos ilustra la evolución inhumana de la relación entre la guerra y las nuevas tecnologías”, declaró León esta semana en la Universidad La Sapienza.
La Iglesia también alerta sobre el consumo energético de los centros de datos. Su postura es clara: la tecnología debe complementar, no sustituir, la inteligencia humana.




