El capitán del Inter no para de rugir
Lautaro Martínez está a un paso de coronarse como el máximo romperredes de la Serie A. El sábado, con un gol y una asistencia, guió al Inter a un 3-0 ante la Lazio en un partido que olió a ensayo de la final de la Copa Italia. Su cuenta ya llega a 17 goles, cuatro más que su compañero Marcus Thuram, y con solo tres jornadas por jugar.
“Es un líder nato, no solo por los goles, sino por cómo empuja al equipo”, dicen en el vestuario nerazzurro.
El título de liga ya está asegurado, pero el Toro quiere el doblete. La final de copa será el miércoles, otra vez contra la Lazio. Y si algo ha demostrado Lautaro es que cuando huele sangre, no perdona.
La jugada que definió el partido
El Inter arrancó como un cohete. A los seis minutos, un saque de banda largo encontró a Thuram, que peinó para que Lautaro rematara de volea desde corta distancia. Gol de manual. Antes del descanso, el argentino se convirtió en asistente: intercambió pases con Diouf y sirvió a Sucic, que disparó al ángulo. 2-0 y la Lazio ya no levantó cabeza.
La expulsión de Romagnoli por una entrada criminal a Bonny terminó de sepultar a los visitantes. Mkhitaryan puso el 3-0 definitivo.
Récord relámpago en la Juve
Mientras tanto, en Lecce, Dusan Vlahovic marcó el gol más rápido de la Juventus en la Serie A desde que se lleva estadística: 12 segundos. Un zarpazo que valió tres puntos y que sube a la Vecchia Signora al tercer puesto, en plena pelea por la Champions.
La mancha del racismo
No todo fue fútbol. En el Cagliari-Udinese, el delantero Keinan Davis denunció que el defensor Alberto Dossena lo llamó “mono”. Dossena lo niega, pero el incidente empaña un partido que el Udinese ganó 2-0. El Cagliari, aún no salvo del descenso, tendrá que lidiar con esto en una semana clave.
Lecciones de la jornada
En el deporte, como en la vida, la disciplina y la mentalidad marcan la diferencia. Lautaro es el ejemplo perfecto: no solo talento, sino trabajo constante. Y cuando aparecen sombras como el racismo, hay que enfrentarlas con la misma determinación que un delantero frente al arco. El fútbol es espejo de la sociedad, y cada partido nos deja algo que aprender.




