Un arquero de 40 años que emocionó al mundo
Cabo Verde llegó a los dieciseisavos de final del Mundial sin ganar un solo partido. Y, sin embargo, su paso por el torneo será recordado. Gran parte del mérito es de Vozinha, el arquero de 40 años que estuvo a punto de protagonizar una de las sorpresas más grandes en la historia del fútbol.
El viernes, los Tiburones Azules cayeron 3-2 ante Argentina en tiempo extra. Lionel Messi tuvo que sudar para evitar el batacazo. Pero el marcador no refleja la hazaña de Cabo Verde.
El camino de un debutante
El equipo africano debutó con un empate sin goles frente a España, con Vozinha como figura. Luego, dos empates más le bastaron para avanzar desde la fase de grupos. El arquero cumplió su sueño: su madre viajó a Estados Unidos para verlo jugar.
Ante Argentina, Vozinha se agigantó. Detuvo al menos cuatro disparos de Messi en los últimos 60 minutos del partido:
- A los 63′, tapó un remate a quemarropa achicando el ángulo.
- A los 73′, desvió con la mano extendida un tiro libre que se colaba.
- En el tiempo añadido, se dejó caer de rodillas para atajar un tiro libre raso.
- Ya en la prórroga, voló a su izquierda para desviar otro disparo del astro argentino.
Pero la jerarquía de Messi pesó: dio un gol y una asistencia de tiro de esquina, y Lautaro Martínez anotó el tanto definitivo en el segundo tiempo extra.
Más que una derrota
Cabo Verde es la nación más pequeña en superficie que ha llegado a un Mundial. Su población equivale al 1% de la de Argentina. Por su participación, recibirá 11 millones de dólares de la FIFA.
El equipo se dio a conocer en el escenario más grande. Y Vozinha, con su madre en las gradas, se llevó el respeto del mundo.




