El increíble reto de Lindsey Vonn en Cortina
Lindsey Vonn se mueve estos días entre muletas, saltos sobre cajón y sesiones de esquí a alta velocidad. Todo con un objetivo claro: estar en la salida del descenso olímpico del domingo en Milán-Cortina.
La leyenda estadounidense de 41 años tiene el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda roto. Pero su mente está puesta solo en una cosa.
“No está realmente en mi radar en este momento. Los Juegos Olímpicos son lo único en lo que estoy pensando”, expresó Vonn. “Cada día mi rodilla ha mejorado”.
Su entrenador principal, Chris Knight, no duda. “Estoy bastante seguro de que todavía puede lograr este sueño. No tengo dudas”, señaló a The Associated Press.
Un equipo trabajando a contrarreloj
Dos fisioterapeutas y un preparador físico trabajan horas extras con ella. La prueba es constante: saltos, cargas, tensiones.
“Ha respondido muy bien a todo. Sin hinchazón, sin dolor”, dijo Knight sobre los tests.
La lesión llegó el viernes en Crans-Montana, Suiza, al perder el control en un aterrizaje. Contusiones óseas y posible daño meniscal se suman al cuadro. Pero Vonn ya esquivó una cirugía parcial de titanio en la rodilla derecha en 2024 para volver a competir.
Knight es realista sobre los riesgos. “No tiene 20 años, tiene 40. Y de todos modos no estamos mirando más allá de este año”.
Aún así, para él la decisión es clara: “Es una decisión bastante fácil seguir adelante”.
La climatología les ha dado una mano extra. La intensa nevada canceló el entrenamiento del jueves, regalándole más tiempo de recuperación.
Vonn necesita comenzar al menos una de las dos sesiones de entrenamiento previstas para viernes y sábado para poder competir el domingo.
Más que una medalla: un tributo personal
Detrás de este esfuerzo titánico hay motivos profundos. Vonn quiere competir en honor a su madre Lindy, fallecida en 2022, y a su entrenador de infancia Erich Sailer, quien murió el pasado agosto.
Se detuvo a visitar la tumba de Sailer en Austria camino a Cortina.
“Hay tantas razones para que ella no se rinda”, afirmó Knight. “La están impulsando y manteniendo la adrenalina alta”.
Con 12 victorias en Copa del Mundo aquí y casi un cuarto de siglo compitiendo en estas pistas, Vonn conoce Cortina mejor que nadie. Ahora busca escribir el capítulo más difícil -y quizás más inspirador- de su carrera.




