Una iniciativa que va más allá de los discursos
Olga Patricia Sosa Ruiz, senadora, puso sobre la mesa algo concreto: modificar la Ley General de Educación. Su objetivo es que el sistema educativo reconozca y garantice el derecho a una menstruación digna. No es solo un tema de discurso, es de higiene, información y condiciones básicas.
La propuesta busca incorporar el conocimiento y cuidado menstrual dentro de la educación sexual integral. La idea es que las estudiantes tengan acceso a orientación y apoyos para manejar su ciclo de manera adecuada. Todo esto, dice la iniciativa, debe coordinarse con las autoridades sanitarias.
“Es tiempo de hacer realidad la igualdad sustantiva y dignificar a las mujeres”,
afirmó Sosa Ruiz durante su presentación en el Pleno. Recordó un dato clave: organismos como la UNESCO y UNICEF señalan que la gestión menstrual sigue siendo una barrera para que muchas jóvenes continúen sus estudios.
La legisladora enmarcó esta iniciativa dentro de la Estrategia Nacional por una Menstruación Digna del gobierno federal. Un proyecto que, según las cifras oficiales, podría beneficiar a más de 11.6 millones de alumnas de secundaria y bachillerato en todo el país.
También destacó que su propuesta se alinea con la visión de Claudia Sheinbaum, quien ha calificado la salud menstrual como un derecho fundamental. El punto central es claro: se necesita información y condiciones libres de estigma.
Ahora, el texto fue turnado a las Comisiones Unidas de Educación y Estudios Legislativos del Senado. Allí será analizado y dictaminado. Veremos si esta vez las buenas intenciones logran traducirse en cambios reales en los libros de texto y los baños escolares.




