La rodilla aguantó, el talento brilló
El tráfico hacia Foxborough fue un caos. Pero la rodilla izquierda de Kylian Mbappé no tuvo ningún problema. El delantero francés silenció todas las dudas con un gol de calidad que abrió el camino para la victoria de su equipo por 2-1 ante Brasil.
Fue su primer partido como titular tras casi un mes fuera por ese esguince. Didier Deschamps, el técnico, lo tenía con un límite de minutos, pero fue suficiente.
“Tiene muchas ganas, mucho dolor en las piernas”, admitió Deschamps después. “Más allá de eso — la calidad para marcar la diferencia, siempre la ha tenido”.
A los 32 minutos, recibió un pase filtrado de Ousmane Dembélé. Un toque para controlar y un picazo por encima del portero. Gol. Demostración de clase pura.
Un ensayo con sabor a Mundial
El partido se jugó en el Gillette Stadium, el mismo campo donde Francia cerrará su fase de grupos este verano. Más de 66,000 personas llenaron las gradas, la mayoría vistiendo la amarilla de Brasil.
Hugo Ekitike amplió la ventaja al 65′. Minutos después, Bremer descontó para los sudamericanos con un cabezazo. El resultado final, sin embargo, confirmó una buena sensación para los europeos.
El ambiente fue espectacular, pese a los problemas logísticos. El viaje desde Boston se convirtió en una pesadilla para las delegaciones.
“Lo más difícil son los traslados que llevan mucho tiempo…”, reconoció Deschamps. “Una hora y 15 minutos antes de un partido no es fácil”.
La organización superó una polémica por costos de seguridad y cumplió con los requisitos FIFA, incluyendo césped natural y las nuevas ‘pausas de enfriamiento’.
Mbappé dejó claro que su lesión queda atrás. Él mismo desmintió rumores falsos sobre su recuperación durante la semana.
Ahora, cada equipo sigue su camino. Brasil enfrenta a Croacia en Orlando, buscando revancha del Mundial pasado. Francia mide fuerzas con Colombia en Maryland.
Como dijo el defensa brasileño Leo Pereira: “No hay amistosos para nosotros. Cada partido es un gran partido”. Y anoche lo demostraron.




