El mar no siempre es aliado del crimen
Elementos de la Semar, en coordinación con otras autoridades, le dieron un buen golpe al narcotráfico. Interceptaron una lancha con tres motores —movimientos sospechosos, nada de navegación civil— y encontraron 18 bultos con 904 kilos de cocaína. Sí, casi una tonelada.
Seis personas de Ecuador y Guatemala terminaron esposadas. Les leyeron sus derechos y quedaron a disposición del Ministerio Público. Ya veremos qué pasa con ellos, porque aquí los procesos a veces se diluyen como azúcar en café.
“Esto representa una afectación de 349 millones de pesos y evita que miles de dosis lleguen a las calles”, dijeron desde el Gabinete de Seguridad.
Bonito discurso. Pero lo que importa es que la droga no circuló. Participaron también la SSPC y la FGR. Operativo coordinado, seguimiento vía sistema de vigilancia marítima y despliegue aéreo. La parafernalia completa.
Lo que no dicen
¿De quién era el cargamento? ¿Ruta exacta? ¿Conexiones en tierra? Esas preguntas quedan flotando. Las instituciones aseguran que mantendrán operaciones en aguas nacionales para garantizar el Estado de derecho. Suena bien, pero uno ya sabe: esto es un juego del gato y el ratón. Hoy ganamos nosotros, mañana ellos buscan otra ruta.




